A pesar de ser unos de los desfiles más controvertidos desde sus inicios, las ángeles de Victoria Secret pudieron desplegar sus alas en China, donde la marca busca posicionarse para revertir las bajas ventas en los Estados Unidos.
La inauguración del evento estuvo a cargo de la bella Candice Swanepoel, quien caminó por la pasarela con un vestuario donde colaboraron juntos la marca Victoria´s Secret y la firma de ropa Balmain.
Los atuendos de las brasileñas Adriana Lima, Lais Ribeiro, Alessandra Ambrosio, la portuguesa Sara Sampaio, la sudafricana Candice Swanepoel, la sueca Elsa Hosk y las estadounidenses Bella Hadid, Lily Aldridge y Karlie Kloss mostraron porque son las modelos más codiciadas del mundo, derrochando sensualidad, glamour y belleza en la pasarela.
Paralelo a lo emotivo y espectacular del desfile, hubo grandes problemas de logística, ya que la modelo estadounidense Gigi Hadid, de 22 años y una de las cinco mejor pagadas del mundo, según la revista Forbes, anunció que no participaría; esta decisión al parecer fue por un video en el que la modelo imitaba los ojos rasgados de los chinos.
Además de que tres modelos rusas y una ucraniana se les había negado el visado Chino; al igual que a la cantante californiana Katy Perry, que debía actuar durante el espectáculo.
Según la prensa estadounidense, a China le había molestado que Perry mostrara la bandera de Taiwán (rival diplomático de Pekín) durante una actuación.
Las presentaciones musicales estuvieron a cargo de Harry Styles, Jane Zhang y Miguel.