Desde el contagio a los humanos hace aproximadamente un año, se han detectado unas dos mutaciones del Sars-CoV 2 cada mes.

Un virus mutante suena instintivamente aterrador, pero es importante como entendemos las nuevas noticas, mutar y cambiar es lo que hacen los virus.

La mayoría de las veces es un ajuste sin consecuencias o el virus se altera a sí mismo de tal manera que se debilita al infectarnos y la nueva variante simplemente desaparece.

Dicho eso, por el momento no hay evidencia clara de que la nueva variante del coronavirus detectada en el sureste de Inglaterra pueda transmitirse más fácilmente, causar síntomas más graves o inutilizar las vacunas.

Sin embargo, hay dos razones por las que los científicos la vigilan de cerca.