Ante la tragedia del descarrilamiento del tren en Washington, donde al menos 3 personas murieron, están en las indagatorias para deslindar las responsabilidades, y encontrar las posibles fallas del accidente en Dupont, al sur de Seattle.
Los investigadores informaron de manera preliminar, que la locomotora iba a exceso de velocidad, supuestamente al doble de la velocidad de lo permitido, indican que iba a una velocidad de 128 km/hora en una zona limitada a 48 km/hora.
Esto aparentemente causó el descarrilamiento, dos de los vagones cayeron sobre una autopista concurrida, impactando a 5 vehículos y dos camiones.
No importaron las millonarias inversiones en la renovación de la línea férrea para el uso de trenes de alta velocidad, y este lunes fue la inauguración para el público con este fatal desenlace donde murieron 3 personas y decenas se encuentran en estado crítico.
Autoridades locales habían expresado su preocupación sobre viajes de alta velocidad -hasta 127 km/h- en zonas pobladas.
Don Anderson, alcalde de Lakewood, un suburbio de Tacoma, dijo al canal KOMO que había advertido que eran necesarias más medidas de seguridad. “Vuelve cuando haya un accidente y trata de justificar no haber puesto esas mejoras”, habría dicho.
Los oficiales federales visitarán el lugar para comenzar con una investigación que podría durar entre una semana y 10 días, lo cual afectará el tránsito en la autopista.
El presidente de Amtrak Cascade, propiedad de los estados de Washington y Oregon, Richard Anderson, dijo que estaba “profundamente apenado” y prometió hacer “todo lo que esté en nuestro poder para apoyar a nuestros pasajeros y tripulantes, y a sus familias”.
El presidente Donald Trump en sus redes sociales expreso sus condolencias y dijo que el incidente es una razón más “para comenzar a arreglar inmediatamente la infraestructura, siete billones de dólares gastados en el Medio Oriente mientras nuestras calles, puentes, túneles, vías férreas (y más) se desmoronan. No por mucho más” aseguro él mandatario.